miércoles, 25 de abril de 2012

Puede que no sea muy alta, ni muy guapa, ni tenga una sonrisa encantadora. Puede que en ocasiones sea un poco borde y otras veces un osito de peluche. Puede que no sea la más lista, ni la que más horas estudia. Puede que no sea la mejor jugadora de baloncesto, y puede que en ocasiones sea bastante conformista. Puede que parezca que no me importan todos los problemas del mundo, y puede que aunque a veces parece que me voy a derrumbar saque algún tipo de fuerza desorbitada para seguir en combate. Puede que a veces sea muy cabezota y caprichosa y puede que en algunos momentos mi instito falle. Puede que perdone con mucha facilidad, o que incluso llegue a olvidar cosas para que en el futuro no duelan. Pero, ¿sabes qué? Soy así, y aunque pudiera, no querría cambiar, porque así como soy, tengo a buenas personas en mi vida, así como soy, de momento no me va tan mal. Y una cosa te digo, que si no te gusta lo que ves, no tienes por qué seguir mirando!

martes, 24 de abril de 2012

Peter Pan

Sin darte cuenta un día te miras al espejo. Bajas la mirada y te vuelves a mirar. Pero, ¿qué pasa? Ya no eres la niña que eras, ya no tienes esa carita que hacía que siempre te pidieran el dni, hasta cuando ibas a tomar una cocacola en un pub a media tarde.
Es entonces cuando empiezas a pensar que ya no eres una cría, y sabes que es así porque tus problemas ya no son los que eran, ni tus responsabilidades son recoger tu habitación un domingo y hacer bien los deberes, con buena letra. Te das cuenta también de que tus preocupaciones no son las mismas, que ahora si llueve no te quedas sin recreo, sino que te mojas, que ahora si no te lo comes todo no te quedas sin postre. Que ahora la gente es peor que antes. Ahora cada vez que vas a un parque no haces cinco amigos, ahora te tomas una cerveza con los de verdad.
Te das cuenta de que ya no eres tan niña cuando estás mala pero aún así tienes que ir a la universidad y no vale con un justificante de mamá.
Pero, ¿sabes qué? Puede que ya no sea tan niña, pero al menos yo quiero conservar una parte de mi niñez para siempre; porque a mi me gusta ser pequeña... Será que tengo el síndrome de Peter Pan.

lunes, 23 de abril de 2012

Es cuando...

Cuando el corazón se te acelera y sientes mil emociones a la vez, ninguna igual, ni parecida, cuando las cosquillas se mezclan con el vértigo, la ilusión con el miedo y las mil pulsaciones por minuto con la confusión puede que sientas amor.
Cuando le ves y sabes a ciencia cierta que es especial, que tiene algo distinto y que cuando te mira con esos ojos algo nuevo nace en ti, algo nuevo cada vez que lo miras, aunque hayan pasado años.
Cuando su mano roza una parte de tu cuerpo y sientes estremecer y un frío congelador cuando se separa de ti.
Cuando es la persona que puede hacerte feliz y triste con una palabra, el que puede darte la vida o quitártela sin más. El que maneja tus emociones a su antojo. El creador de tus sonrisas y si quiere, su destructor también.
Cuando de verdad sientes que sin él la vida perdería todo su sentido, saber que si podrías vivir sin él, pero no te apetece, no quieres una vida donde él no esté.
Eso debe ser el AMOR.
Hay gente de todo tipo en esta vida. Gente que ha estado contigo toda la vida y con la que has compartido muchos momentos, hasta llegar al punto de ser infinitos. Gente a la que conoces desde hace mucho pero que la confianza no es tan grande, aún así también están. Hay gente que ha llegado nueva a tu vida y se ha convertido en algo importante, en un pilar básico, personas que no sabes cómo has podido estar tanto tiempo sin ellas, pero ahora que están sientes que no se pueden ir nunca. Existe también gente a la que creías que nunca ibas a perder pero que hoy ya no están a tu lado, algunos importan más y otros menos, pero al fin y al cabo ya no están.
Hay gente con la que perdiste la confianza, pero poco a poco se va reconstruyendo, paso a paso y estoy segura de que algún día todo volverá a ser como un día fue.
Hay gente a la que le debes muchísimo, personas únicas, que te hacen sentir bien, que te hacen sentir viva, realmente como eres.
Y tú serás para otras personas alguno de estos tipos de gente, pero nunca dejes de ser tú.

Lo nuevo y sus recuerdos.

Cuando eres nuevo en algún sitio, siempre te preguntas qué pasará entonces. Si tendrás éxito, si conocerás a gente que merezca la pena, si encajarás... Lo importante es empezar SIEMPRE con ganas porque al fin y al cabo, al principio es lo único que puedes controlar tú mismo.
Hay que dejar los miedos a un lado y tienes que ser tú mismo en todo momento, porque es así como llegarán los éxitos, los buenos momentos, la mejor gente y más adelante y cuando todo eso sea pasado, los recuerdos.
Para mí, los recuerdos son lo mejor y más valioso que las personas pueden tener. Los recuerdos nos sirven para darnos cuenta cómo éramos antes, las cosas que hacíamos y con quién las hacíamos. Podemos ver lo que hemos cambiado a través de los recuerdos; podemos acordarnos de momentos que sabíamos que iban a quedar en nuestra memoria y de otros muchos que cuando sucedieron no sabíamos que se guardarían pero al final si que lo hicieron, ¡y de qué manera!
Por eso yo creo que siempre hay que estar abierto a nuevos horizontes, a nuevos lugares, a nuevas personas... Porque así, el día de mañana seguro que tengo unos recuerdos preciosos con personas inigualables.