Los sentimientos son solo eso. Sentimientos. Que a lo mejor yo
estoy sintiendo algo que tú nunca podrás sentir, o viceversa. Que por más que
queramos no podemos ponernos en la piel del otro. Nunca. Bajo ninguna
circunstancia. Y esa es la pena. O no, porque quizás lo que nos diferencia del
resto del mundo son esos sentimientos únicos que solo nosotros podemos
experimentar.
A veces lo difícil no es sentir, sino tratar de explicar el
sentimiento. Y nos acosan a preguntas tratando de averiguar cómo estamos y por
qué.
La capacidad del ser humano para intentar resolver
problemas ajenos cuando ni si quiera pueden resolver los suyos me resulta
abrumadora. Pero a la vez lo entiendo porque todos alguna vez hemos buscado
soluciones para los problemas de los demás. Pero pienso a la vez que qué fácil
es dar consejos y que difícil aplicárselos a uno mismo.
Y por supuesto que ahora no sé como me siento y apuesto a que tú
tampoco sabes como te sientes exactamente porque probablemente sea una mezcla
de esos extraños y únicos sentimientos que cada uno de nosotros tiene dentro.
Yo
simplemente intento disfrutar de cada momento porque son momentos que pase lo
que pase no van a volver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario